[...] - El Mundo es eso -reveló- un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tanta pasión que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.
Mostrando entradas con la etiqueta 3 son multitud. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 3 son multitud. Mostrar todas las entradas

julio 19, 2011

Los fueguitos que encienden mi vida

Con la locura de Pelu. Con la racionalidad de Barby.
Con la incondicionalidad de Maxi. Con la anormalidad de Guille. Con la sabiduria de Pablito

Con la dulzura de Carchi. Con la chispa de Berb. Con la energia de Liti. Con el vuelo de Lujito.

Con la musica de Lula. Con la perseverancia de Nano. Con el abrazo del Cabezon.

Con las sonrisas de la UNLa. Con las risas de Despegar.
Con la hermana/amiga. Con el novio/amigo.



Con todos y cada uno, logro formar un mundo sostenido a la perfeccion.
A pesar de que es otro "dia de...", no me puedo quejar, me vendo un ratito a la society y los mimo abrazandoles el alma con un Feliz Dia Amigos.

Gracias, gracias, gracias totales y eternas.-


-No tengo acentos, se trabo la tecla de la notebook nueva, si señores!-


noviembre 23, 2010

Puede que desaparezca, me encierre y prefiera el silencio. A veces el cielo se empaña y todo lo anteriormente escrito fue con tiza blanca: al primer sacudón se borra.
¡Cuántos días de pesadumbre!
Uno se derrite, se abandona y se zambulle, se disuelve en vaivenes.
(Es difícil ser simple, entonces me complico).

Mi universo personal es lo más parecido al infierno: puedo ver cómo se desmorona cada rincón de mi cotidianeidad.
(Es que me gustan más las calles de tierra y la adopción de una postura nihilista)
Tambalear se hizo moneda corriente el último tiempo que llevo en la tierra y sin embargo no puedo permitirme que ustedes, motores de locura despampanante, se preocupen por mí: mantengo esa pasión de encontrar por qué vivir.

Ahora sí, tengan claro
que el día que no me avalance con un abrazo descostillador contra ustedes;
el día que que me pregunten -"qué harías con un millón de pesos?"- y no les conteste que los tiraría para arriba en la avenida Mitre para que la gente atrape billetes y se ponga felíz;
el día que pierda el deseo de viajar continuamente y no me tiemble el alma cantando Yo no me caí del cielo...
El día que no me brillen los ojos con un chocolate o vea a la igualdad como un hecho imposible,
el día que deje de creer en príncipes verdes, en la libertad y en los cuentos,
el día que pierda el encanto por Rayuela o arroje en una caja de cartón mi carcajada suelta...
Ese día, SÍ.
Corran, pataleen, preocúpense y, sobretodo, lamentense por mí.
Ese día sí denme un buen cachetazo,
porque significará que perdí mi mapa y mis ganas, mi sonrisa y el huracán que me hace seguir.
Sean sensatos y honestos y recuérdenme mi promesa,
que elegí para mi vida el camino difícil, pero el que más me llena,
el que se viaja en "motito", siguiendo la filita de hormigas laboriosas.
(Por ahora seguimos buscando, pero siéntanse tranquilos que puedo soportar cualquier cómo:
tengo una razón muy poderosa para vivir,
suficientemente grande para sacarme de cualquier pozo,
por más oscuro que sea).

Me pregunto de qué estrella cayeron y la respuesta no me importa: qué buena esa puntería que nos hizo encontrarnos a todos acá.-



a Pelu, Bar, Maxi y Polchi,
por ser motores de mi locura y abrazo incondicional

enero 12, 2010

Tres son multitud

Tengo una psicoloca y una actora.
Las tengo, porque soy una posesivadelcarajo. Porque me reviro y son mías y de nadie más.

Tengo siempre dos sonrisas, dos pares de orejas y dos bocas. Sueltan tantas pavadas como consejos sensatos, como opiniones sin prejuicios.
Las tengo como extensiones de mí.

La chiquita, paradójicamente, de voz tan alta, y la grandota ruda toda hechita de algodón.
Tengo una psicoloca que escucha y asiente, y tengo una actora que habla y me hace cosquillas.
Creo que en secreto se complementan entre ellas para buscar el estado de perfección absoluta y llevarme hasta ahí. Cuando una me hace caer a la realidad, la otra me hace despegar por el aire. A veces mueven sus roles sin que yo me de cuenta, y otra vez una es mi cable a tierra y la otra mi impulso de vuelo.

Y así es como las quiero. Con la mirada constante, la palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Las quiero cuando se enojan, cuando sueñan, cuando proyectan, cuando discutimos, cuando nos pegamos, cuando nos duele la panza de reírnos. Las quiero porque aprendimos a sentir los logros como propios y a dividir el dolor en tres para que no pese tanto. Las quiero porque una mirada basta para entender hasta lo inexplicable.
Las quiero porque son, y siempre fueron así de subnormales, así de seguir al corazón, así de ir contra viento y marea.

Las quiero porque traen en la mirada una ilusión y comparten mis sueños. Las quiero porque me hacen recordar todo lo que es para el olvido, por el simple objetivo de aprender de cada paso y de sacar lo mejor de cada experiencia.
Las quiero porque son ellas siempre (y como ustedes, ninguna!), con las que voy de la manito hace tantos años, las que siempre me dan esperanzas para creer que todavía se puede seguir, que siempre queda algo por jugar.


Así, en grata compañía, me voy a ver caer el sol moviendo los piecitos a la orilla del mar. Así con mi psicoloca y mi actora, con mi enana y mi gorda, esas hermanas del alma.


* 4 días de vacaciones señores, 4 días!

E L L A

... Ella sufre en alguna parte. Siempre ha sufrido. Es muy alegre, adora el amarillo, su pájaro es un mirlo, su hora la noche, su puente el Pont des Arts ...