[...] - El Mundo es eso -reveló- un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tanta pasión que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.

mayo 08, 2011

Algo tengo que estar haciendo mal.
O recibo castigos por reírme de la gente que se tropieza en la calle.
O no estoy siendo tan buena como creo.
O me está meando un tiranosaurio rex continuamente.

No encuentro explicación a esta suerte de desgracia que no se va.
Basta por favor, qué está pasando? Uuuuuuuuuuna pido que me salga bien, una solita!

Che carajo, qué domingo más domingo!

abril 26, 2011

AIA

Los incomprendidos del nuevo testamento,
tenemos nuestras voces, nuestros propios mandamientos .-

febrero 09, 2011

50 veces Nanu

1 - Soy terriblemente ansiosa

2 - Intento siempre estar alegre

3 - Gasto una parte importante de mi sueldo en libros y cigarrillos

4 - No pasa un día en que no piense en mi Papá

5 - Soy enferma de los celos

6 - Sueño recurrentemente que se me caen todos los dientes o que salgo desnuda a la calle

7 - No tengo ni un secreto porque no me aguanto no contar las cosas. Al menos a alguien se lo cuento.

8 - Amo viajar

9 - Soy obesa de alma (bueno de cuerpo casi jaja), me encanta comer

10 - Presto menos atención de la que quisiera a un montón de cosas

11 - No sirvo para las cuentas

12 - Soy muy pudorosa aunque no parezca

13 - Me hago la que está siempre todo bien, y NO, no es así

14 - Ferné y chocolate, pasiones

15 - Si no sé algo tiendo a googlearlo

16 - Amo la música, no concibo la vida sin ella

17 - Le tengo fobia a las tortugas

18 - Me encanta cumplir los años

19 - Escribir es una gran terapia

20 - Canto todas las canciones de cancha de cualquier equipo y todas las canciones patrias, me generan mucha alegría

21 - Me aburro fácil

22 - Cuido a mi hermana más que cualquier cosa en este mundo

23 - Quisiera que me presten atención en cuanto a un montón de cosas

24 - Sí, necesito que me ayuden

25 - No voy a madurar jamás

26 - Me cansa lo simple

27 - A veces sueño que me muero, así veo a mi papá.. es muy enfermizo, lo sé

28 - Invento diálogos e historias de la gente que viaja en el mismo bondi

29 - No puedo cumplir una dieta

30 - Leer a Cortázar cambió mi manera de ver la vida en un 70%

31 - El otro 30% lo cambió Galeano

32 - Escuchar a Los Redondos hizo abrir mi cabeza

33 - Me duele mucho el dolor ajeno

34 - Soy muy buena consejera pero no sé llevar a cabo nada de lo que digo. "Haz lo que yo digo pero no lo que yo hago"

35 - Tiendo a contestar mal, de forma violenta, pero es con cariño

36 - No puedo dormirme a la noche

37 - Me gustaría ir a danza, no sé por qué no lo hago

38 - Tengo muchos proyectos pero no me muevo para llevarlos a cabo

39 - Brasil es mi país favorito

40 - Me gusta mucho reírme sola

41 - Soy posesiva

42 - Me gusta mucho leer

43 - Soy muy torpe, me golpeo mucho

44 - Tengo muchas inseguridades

45 - SOY BIPOLAR !

46 - Suelo llorar con mucha angustia

47 - Me inhibe la gente demasiado linda o demasiado inteligente

48 - Soy extremista, o minimizo o exagero

49 - No podría vivir sin mate

50 - Tengo más, pero no más ganas de seguir haciendo gansadas







febrero 07, 2011

Acción y efecto de C A M B I A R

( Una cosa por otra )
( En lugar de )

En un impulso me voy para toda la vida, puedo ser lo que yo quiera, erradico el miedo y avanzo.

Pero también doy una gran vuelta, y termino en Corrientes y Florida.

(todo, también, tiene un límite)


No se postergan los deseos ni se matan las ilusiones.
Vamos, al galope. Vamos, a cambiar.

enero 29, 2011

Tan perfecto

- Ellos son dos por error que la noche corrige -
Galeano

A veces llueve tupido y gris, entonces se me da por rastrear tus brazos formando el abrazo largo, como aquella vez cuando realmente nos vimos... ahí cuando empezó la suerte y comenzamos a amarnos rodando por el espacio.

Soy ambiciosa si de tus observaciones se trata y tu tranquilidad y paciencia forman una burbuja de confianza que tornan cualquier gris en un arco iris.
(Pensaba que me gusta tanto mirarte cuando te reís mucho porque me gusta que te sonrían hasta las pestañas, igual que cuando gozás inventando magia con la batería, la misma magia que configuran tus dedos sobre mi espalda).

Yo que soy demasiado cambiante y vos que sos demasiado constante estamos condenados (por suerte y obra y gracia) a buscarnos hasta encontrarnos; como todas esas veces que prendemos la única lámpara en la mesa del rincón y toda tu boca se hace mía y toda yo me hago de vos, y ese pasatiempo es tan nuestro que hacemos mil amares en un único amor (y cuánto me gusta gustarte mi Negro!).

Entonces yo quiero excesivas tardes de verano para deleitarme al sol con tus cosquillas, y también (no es que quiera pecar de lujuria pero varias veces me ocurre contigo Negrito) un montón de noches de invierno, así te apretás más contra mí cuando dormimos. Que tu pecho sea el hueco perfecto para mi pelo mientras siento cada latido de tu corazón, tan puro y tan mío, como cada vez que morimos de risa después de llegar a lo más alto del vuelo arrancándonos voces de jubiloso dolor.

[ Sos calor, almohada y locura. Sos amante, compañero y carnaval. Sos abrigo, música, viaje y montaña, mi aventura, mi hogar ]

Quiero que andemos libres pero juntos para que las soledades sean menos amargas; trasladarnos sueltos pero de la mano cantando y bailando, multiplicando colores, saltando charquitos, improvisando las ganas, construyendo mil espacios de nuestra piel en combinación.
Que un futuro re loco nos espera al otro lado del mundo, ese mundo que tiene todo para mostrarnos y que yo quiero que lo mires conmigo, porque con vos no necesito nada más, me sobra todo.

TE AMO!

noviembre 28, 2010

Litingui, Litón

Nace el sol sobre el río en primavera. Allá lejos, sube al escenario un pelado y vomita unos cuantos chistes malos mientras una señorita poco elegante aplaude desde la butaca sin dejar de reír. En un barrio del conurbano, mate de por medio, una anciana con lentes y revuelto pelo canoso relata una historia de amor prohibida de los años ´50 mientras su nieta adolescente escucha con tanta atención que se le desbordan los ojos de la cara. Acá en mi sillón, yo insisto en vaciarme sobre un cuadernito de colores aunque nadie lea. Insólitamente.
(Para que se genere una relación deben existir dos partes. No puedo abrir paso a la escritura sin que exista un lector, sería como ponerse a escuchar una canción sin que ningún acorde retumbe).
Pienso que todos cargamos con buenas historias para contar, y que esas historias no se tornan auténticas y efectivas si nadie las conoce. No tengo derecho a a seguir en silencio. Relatar en mi vida es eso que completa los blancos y silenciosos espacios, lo que hago cuando el volcán interno entra en erupción.
(Ahí están ellas palpitando sobre el papel... palabras, montones de palabras, montoncitos de letras jugando a formar palabras. Palabras atractivas, palabras graciosas, palabras peligrosas. No las sé emplear como mediadoras de asuntos importantes, prefiero barajarlas para recrearme).
Entonces, si voy a acoplar un sinfín de palabras qué mejor que dirigirlas a quien realmente las hará propias agregándole el matiz adecuado.
En ese baúl de recuerdos donde atesoramos un millón de experiencias, yo guardo con delicadeza absoluta los ojos de todas aquellas personas que vienen del mismo planeta del que llegué alguna vez.
Suprimo todo lo irrelevante y ruego que se desvanezca lo que alcanza a desmoronarme, pero soy propietaria de una particular memoria emotiva: Con una imagen rápida y fugaz como un rayo me remonto a unos años atrás y se esboza el recuerdo.
(No es que pasó tanto tiempo, sólo que tiendo a eternizar los momentos más dichosos).
Rápido como coser un botón y espontáneo como un estornudo, fuimos formando un mundo completo y ficticio que, por impresiones intensas, logramos que el mundo real se torne minúsculo con esta Amistad capaz de mutar en fortín si los embates de la vida se mellan.
Un abrazo y la muerte, un perdón y la lluvia, el amor y la primavera pasan sin previo aviso. El choque de dos almas que deben caminar a la par también.
No fue una cuestión azarosa: El principio de curiosidad apasionada nos rige y ambas nos propusimos el viajar como ley primera. Veníamos con angurria de mundo y ejercitando el arte del encuentro nos unió la vocación.
Ella traía colgando la sonrisa, los gestos exagerados y las ganas de ser. Yo despreocupada, nunca funcionando a voluntad, sobrevivía al caos.
Asumo ante todo los cargos de los que se me pueda acusar: No hay objetividad alguna en este relato, siento una profunda admiración y un cariño que es recurso inagotable por la muñeca de la caja de cristal.

Con iguales proporciones de furia estrellada y fragilidad a la órden del día, ella es de esa clase de muñecas que yo gastaba horas de mi infancia observando.
No había objeto que se hiciera más amo de mi total atención que una cajita musical. Roza el punto de la fascinación el posar los ojos sobre esa bailarina que danza al ritmo de una armonía con dejos de nostalgia.
Ella es esa muñeca fabulosa con la que no juega cualquiera. Tampoco está hecha para eso.
Como un libro sin leer, marcha sin etiquetas, de carne y de piel, con aroma a té de vainilla y sin garantías de finales felices. Ella, que busca la vereda del sol con un paraguas en la cartera y se descalza sobre el paño tibio porque le teme al frío de la cerámica. Tiene la gracia de aquel que vibra aunque no se produzca el roce y con cada secreto compartido conquistó mi amistad eterna.
(Algunas sensaciones son tan difíciles de describir, están tan adentro de uno, en lo más hondo de lo hondo hundido).

No hacen falta entre nosotras protocolos ni explicaciones pero, sin esfuerzo, puedo sacar a la luz mi parte más cursi y decir que vale la pena ser un par de soñadoras que galopan contra la corriente. Como los pájaros que son tan libres de ir donde quieran, pero que eligen volar siempre en bandada, nosotras escogimos esta gran fidelidad a los actos más simples, una historia compuesta desde las lágrimas más húmedas hasta tornar ese mar en un desierto árido de risas.
Compartimos luces y sombras, trepamos montañas, nos mojamos los pies, contemplamos mucho el cielo. Algunas noches nos dejamos llevar por la marea y otras nos dedicamos con esmero a resistir el torrente cotidiano. Siempre como líneas paralelas, siempre de la mano muy fuertemente agarradas demostrando que dos es frecuencia y esperanza que rodea hasta las pupilas.
(No todo es pura suerte, el monocromatismo gris puede pecar de insolente y hacer que deje de tirar la moneda para refugiarme en su hombro cuando estoy en la cuerda floja y no quiero ser la principal atracción del circo. A veces también la gravedad hace su efecto y empuja su cabeza hacia abajo. En proceso de reconstrucción de su ser también me aclama. Es imposible que no nos despertemos al escucharnos, descubrimos que nuestros latidos son capaces de resonar en sicronía perfecta)
De todo mi mundo conocido, pocas cosas son las que me empeño en complicar pero admito que después de procurar por cada rincón me resigné y entendí que si hay algo que no viene con manual es la vida. Cada paso consiste en ensayo, en altibajos donde se toca suelo y cielo, pero es más beneficioso quemarse que lentamente ir apagándose.
(El corazón recrimina que no pensemos tanto ni nos atemos a prejuicios, seguir el ritmo de los latidos y que las manos aplaudan la conciencia)
Entonces sólo soy dueña de demandarte un favor: no te permitas escatimar en sensaciones, no desestimes expresiones de felicidad, no dejes de soñar con caminos polvorientos y pintá cada rincón con crayones de colores.
Con quietud sorprendente, cierro los ojos y se forma un pensamiento vagabundo.
Ansío que la viajera siempre pueda enamorarse y desencantarse, convertir lágrimas en cascabeles, no exigir zurcidos para remendar lo que no pudo ser.
(Escaparse del espacio seguro para debilitar al miedo que mete miedo es también correr el riesgo de diversificar charcos de aguas azules con la intensidad a cuestas).
No importa cuánto mide la verdad ni cuán cortas tienen las patas las mentiras: buscar mil motivos para batallar desafíos, hace que cualquier tormenta valga la pena porque el tiempo se nos pasa, y el muy decidido no se arrepiente de irse para no volver nunca más
(¡No siente remordimiento de irse así como así? Lava sus culpas en el río, ¡es un desagradecido!)
Hoy vemos lo que somos y no nos parecemos en nada a lo que íbamos a ser, y sin embargo, en momentos de iluminación nos descubrimos mujeres plenas, independientes y capaces de lograr cualquier propósito.
Sí, puedo ponerme aún más cursi y afirmar que muchas de estas cosas no hubieran llegado a ser sin esa amiga que es caricia y paciencia, serenidad y estímulo, paleta de acuarelas siempre radiante.

Este presente verde está en plena maduración y cosechando como hormigas laboriosas vamos pisando un futuro multicolor que nos espera con los brazos abiertos.
(Yo estiro mi mano, así de cálidamente como fue nuestro primer encuentro, con la tajante fe de creer que todavía queda magia en el mundo)
Aplaudo sus pasos cuando zigzaguea el camino porque sé que no existe ráfaga que la tumbe. Ella que golpea al encuentro consigo misma, se sacude la piedra del zapato y deja su pelo al viento.
Ella todo corazón/toda luz, aún no se dio cuenta que merece volar... en lo que va de tiempo, ya le crecieron alas.
Afuera y de la mano, siempre hace calor. Te amo Lit!

noviembre 23, 2010

OH

estoy haciendo de mi vida un gran lío

me recuerda a esa frase de Rimbaud

Mi vida no es más que una gran cantidad de dulces locuras ...

E L L A

... Ella sufre en alguna parte. Siempre ha sufrido. Es muy alegre, adora el amarillo, su pájaro es un mirlo, su hora la noche, su puente el Pont des Arts ...